Tengamos la fiesta en paz: 6 gráficos fundamentales que le harán ser optimista

Tengamos la fiesta en paz: 6 gráficos fundamentales que le harán ser optimista

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Las comidas y cenas navideñas pueden dar mucho juego. La razón es que muchas veces sientan a la misma mesa a personas que tienen visiones del mundo muy distintas, y con unas copas del lubricante social correspondiente se puede abrir la caja de Pandora con mucha facilidad.

En los medios, sin embargo, se procura estar en el mismo centro geométrico de lo políticamente correcto, así que salvo algún linchamiento ocasional (siempre bien recibido) no se suele dar voz a las posiciones que más ampollas levantan entre la gente de a pie, como yo, como usted.

¿Es justo que el Gobierno se lleve tanto o más que el contribuyente? ¿Son los funcionarios un lastre? ¿Son los empresarios unos explotadores? ¿Es justo que los inmigrantes tengan los mismos derechos sociales que el resto de la población que los ha ido construyendo? Seguro que no es la primera vez que oímos preguntas como estas, con posiciones enfrentadas. Son duras, y preferimos mirar hacia otro lado que construir un debate educado sobre ellas, no vaya a ser que las resolvamos.

Si uno es capaz de capear temporales de este tipo y salir vivo, sabrá que año tras año los temas cambian pero la conclusión no demasiado: el mundo va derecho al desastre, de eso nadie tiene ninguna duda. Es más, las encuestas realizadas al respecto no varían demasiado: La inmensa mayoría de los países está de acuerdo con nuestras cenas navideñas, el mundo va a peor. ¿Es así? Seis parámetros fundamentales para la salud del mundo, elaborados por el imprescindible Max Roser, dicen que no. Empecemos por la pobreza.

Hemos oído hablar del umbral de los 1,90$ diarios como umbral de la pobreza. Recordemos que se habla de dólares internacionales, lógicamente, teniendo en cuenta su poder de compra en cada país. Como si no comemos difícilmente haremos otra cosa, pensamos que éste es el primer ladrillo sobre el que se asienta cualquier otro progreso social. ¿Cree que somos más o menos pobres?

En 1950, el 75% del mundo vivía en extrema pobreza, según ese criterio. En 1981 aún era el 44% (no hace tanto). El año pasado la cifra baja del 10%, lo cual son noticias excelentes si tenemos en cuenta que la población se ha multiplicado por siete desde 1820.

Pero si estamos de acuerdo en que lo primero es lo primero, una población capaz de comer, estaremos de acuerdo en que lo siguiente es la capacidad de transmitir el conocimiento. En 1820 tan sólo una de cada diez personas no era analfabeta. Hoy, el 85% de la población sabe leer y escribir. Buenas noticias.

Pequeña burbuja occidental

Por otro lado, sorprende lo que damos por hecho la salud en nuestra pequeña burbuja occidental actual. Al inicio de los gráficos, en el siglo XIX, casi la mitad de la población moría antes de los cinco años. Hoy, menos del 5% lo hace. ¿Cómo ha sido posible? Como todo lo anterior, gracias a la combinación de una sociedad más próspera, mejor formada y por qué no, mejor alimentada.

No son cifras desdeñables: alfabetización, pobreza y salud son logros básicos para que una sociedad pueda prosperar. Pero para ello, también necesita un ecosistema que favorezca esa prosperidad, y una estabilidad que garantice esos logros. Y hasta que inventemos uno mejor, ese sistema imperfecto se llama democracia. Hoy en día el 44% de la población mundial vive en ella, una cifra que avanza lentamente y sí, con derramamiento de sangre, pero avanza.

Es posible que al ver la evolución a largo plazo de indicadores tan básicos se pueda caer en la complacencia. Sería una pena. Nada, nada garantiza que ninguno de esos parámetros vaya a continuar su evolución, si no lo hacemos por nosotros mismos.

No sólo eso: el ser humano es sólo una parte del mundo, el medio ambiente en su totalidad es claramente un prerrequisito para nuestra propia existencia, y no digamos ya para nuestro bienestar. Sí, hay que trabajar y cada uno de acuerdo a su influencia. Nosotros desde la ética, los gobiernos y grandes compañías además desde la estrategia.

A mí me hace pensar. En cualquier caso, aprovecho para felicitarles estas fiestas e invitarles a visitar la web de Max Roser, si quieren prepararse para la próxima Navidad: Max Roser (2016) – ‘A history of global living conditions in 5 charts’. Published online at OurWorldInData.org.


Artículo de opinión para Valencia Plaza.

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